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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Estupideces de mi vida: Políticamente (in)correcto

Siempre me he caracterizado por decir lo primero que se me pasa por la cabeza sin calcular las consecuencias que tendrá para mi o para los demás, por no ser para nada políticamente correcto, por no seguir esas "normas sociales" llenas de frases que se dicen sin pensar, simplemente porque el momento las requiere y que hacen que por ejemplo si alguien nos enseña a su retoño la gran mayoría se lance a un mar de frases del estilo "que guapo es", aunque parezca que le hayan dado un portazo en toda la cara, "que ojazos", aunque los tenga cerrados, "qué grande" aunque todos vengan a ser de un tamaño estándar... en fin, que yo nunca hago esas cosas.
N
o sé, ni me importa, si es una virtud o un defecto, quien lo ve como un defecto ha aprendido, o aprenderá a base de mis tajantes respuestas ante estas situaciones a que no debe enfrentarme a ellas, o sea, ni debe enseñarme fotos de sus hijos, ni preguntarme si me gusta su peinado, o si está guap@ ni nada así, porque lo que piense lo diré. Por otro lado, quien lo ve como una virtud lo usa en su bien y por ejemplo, ante la duda de si algo le sienta bien o mal, vienen a mi y me dicen algo como "te lo pregunto a ti porque eres el único que si es que no, dirás que no", y se fían... (ilusos, lo que no saben es que encima soy algo cabrón y a veces miento). Aun recuerdo la cara que se le quedó a un excompañero de trabajo que me enseñó una ecografía de su futuro hijo y le dije ¿si no me gustan los niños en color, que te hace pensar que me gustará uno en blanco y negro?”.
N
unca entendí esas madres que se vuelven locas con los partos y que no toleran que digas absolutamente nada sobre sus hijos. Por suerte para mi humor negro tengo algunas madres con quien descargar, mi amiga Naza se quedó embarazada y le repetí tantas veces lo de estás engendrando al Mal que ahora todos nos referimos a la cría como el Mal”, pero a ella le dedicaré un post especial más adelante, la hija congoleña de Aurora para mi se llama Blanquita, y luego está la Sudi (sí, Sudi, de sudaca, es argentina. Eh! No me juzguéis! Yo no la hice nacer allí! Yo pongo los motes por lo que cada uno es). Vaaaale, soy un cabrón... anda que habéis descubierto América diciendo eso...
En fin, la Sudi no esperó a que yo pusiera mote alguno al hijo que llevaba dentro, ella misma, al no poder ver en sus ecografías el sexo de su futuro humauaqueño le bautizó con el nombre de "el Alien", tanto lo repitió que un día publiqué en el muro de su Facebook la siguiente imagen:

Daros cuenta de los siguientes detalles:

- Se ve a la perfección que es un bicho raro.

- Se ve la cola.

- Se ven los dientes afilados.

- Se ve la cabeza alargada.

- Y sobretodo, debajo está el logo de la película y los símbolos de las productoras.

Pues bien, aquí confirmé mi teoría de que, como he dicho miles de veces, la gente es gilipollas y que, como he dicho más arriba sueltan las frases de rigor "porque toca" y sin fijarse para nada.
La Sudi se partió de risa con la imagen, tanto es así que la colgó en sus álbums de fotos con el título de "ECO del alien", las reacciones fueron increíbles, la gente no paraba de ponerle mensajes del estilo "se ve precioso", "al fin sabes que es un niño, menuda cola", "que bonitoooooo", "divinoooooooo", "felicidades"... yo lo flipé, en serio. Estaba así: O_o’
Esperaba que alguien dijera que se parecía a uno de los dos, que os juro que he presenciado momentos en que alguien ha mostrado una ecografía y algún tarado ha asegurado ver parecido con la madre o el padre... y yo con la boca llena de sangre mordiéndome la lengua… bueno vale, eso nunca ha pasado, lo de morderme la lengua quiero decir, todo lo demás, aaaaaamos… aaaaaaaamos… palabrita del niño Jesús (sí, el que amantedeCristo asegura que vive y que nos odia por “geys” como dice él… anda que el día que me ponga a escribir sobre este tio se me quedará el ordenador sin tinta…)

Y ahora si me queréis... seguiRme en Twitter: @Irrer_hutmacher

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mundo Marica (II): Decálogo de amantes y follamigos

Rescato este post de mi antiguo blog para mi nuevo público y sobretodo para que tod@s vosotr@s, panda de vicios@s, dejéis de meteros cualquier cosa en la boca con tal de tenerla llena, por eso y para que no podáis decir "a mi nadie me avisó de esto", o para los que al leerlo digáis "ay, joputa, lo podrías haber dicho antes" y así no os vuelva a pasar, aquí tenéis 10 normas para que no prefiráis decir que os dieron plantón antes que contar la verdad de vuestro polvo:

1. Fumadores no, gracias. Y es que para que te quede la boca sabiendo a Ducados o Marlboro no es necesario aguantar a un mamarracho ni un minuto, basta con coger un cenicero y lamerlo.

2. Hay de todo en la viña del señor, pero pensad que el tio perfecto no existe bo-ni-tas, así que, el que tenga un cuerpo 100, le faltará por otro lado, seréis cerdas… nooooo no me estoy refiriendo a su entrepierna, perras que sois, la Virgen de Aguas Calientes (México)… esos maromos físicamente perfectos suelen carecer de imaginación, y queridas, le puede llegar a la rodilla, pero si lo de arriba no sabe qué hacer con tanta carne en barra mal vamos. Suelen ser tipos “Tumetume” (tú me haces esto, tú me haces lo otro), o sea, que ellos aportan su cuerpo serrano pero tú tienes que poner toda la carne en el asador porque si es por ellos puedes dormirte ahí empalada.

3. No a los Straight Act. Esta sub-especie suele venir acompañada de palabras como “discreción” o frases como “no me gustan las plumas”, algún trauma infantil con alguna paloma en el parque supongo, pero si quisiera escuchar problemas me hubiera hecho psicoanalista, chato. En su versión más gore-xtreme viene acompañados de palabras tales como “novia” o la Santísima Trinidad: “mujer e hijos”, y esto ya nos lleva a la siguiente norma.

4. Heteros con novia o mujer e hijos. Sólo apto para gente a la que le gusten las citas a ciegas, porque eso es lo que vais a tener, citas a ciegas, bueno, la primera sola, hay que ser lerda para quedar 2 veces con el mismo y decir que sigue siendo una cita a ciegas. Porque en el mejor de los casos quedarás con un torso, un culo, un pene (fino que soy cuando quiero, coño), una espalda o como mucho un señor con un círculo negro por cabeza, eso es lo máximo que te pueden llegar a mandar como foto. Ni eso esperes en el caso de que seáis del mismo pueblo. Y no quiero ser cruel, bueno sí, pero si cuando te pasan una foto después la realidad cambia, imagínate qué clase de orco puede llegar a tu puerta cuando no mandan foto.

5. Hay ciertas respuestas que pueden hacernos saltar alguna alarma y evitar acabar encamados con un pan-sin-sal. Por ejemplo, si al someterlo a un tercer grado, a una ronda de preguntas rápidas, preguntamos “qué te gusta en la cama?” y el tipo contesta “no sé… ahora mismo me pillas así en frío…” desengáñate, frío se va a quedar, porque si en la cama le preguntas “qué te apetece?” te contestará lo mismo, y entonces ya puedes vestirte, pillarte una tableta de chocolate y ponerte a ver “Qué tiempo tan feliz” con algodones de colores entre los dedos de los pies, lo pasarás mejor, en serio, de hecho será la bomba comparado con el polvo que podría darte el tio ese. Para estar con un muerto me pido a Bill Compton, el vampiro de True Blood.

6. Desengañémonos, los 20 cms existen… en contadas ocasiones. Y cuando existen y funcionan a la perfección, ah! Querida! Es tu día de suerte. Es pura física, si esos 20 cms tienen que estar llenos de sangre para estar firmes y además el cuerpo necesita bombearla a otros lados si no quieres acabar fornicando con alguien que tenga los brazos gangrenados, es más fácil que haya altibajos, y por lo tanto disfruta como si no hubiera mañana de los buenos ratos que te dé, porque lo que está apuntando al techo en nada puede estar apuntando a tus pies. Tampoco me malinterpretéis, no es que os sugiera lanzaros de rodillas ante cualquier micropene que se os cruce, pero ni tanto ni tan poco. Además, nunca entendí ese afán por encontrar esa barra de chopped andante, tal vez es por el morbo posterior cuando te sientas en una silla y debes tener miedo a hacer ventosa y arrastrarla al irte…

7. Las reglas del juego. Cada uno se monta sus reglas, y naturalmente, para que la cosa salga bien uno tiene que exponerlas de antemano y los demás aceptarlas. Pero a mi que un tio me diga “besar no me va” o que una pareja abierta ponga como regla “no besar a sus amantes” se me hace raro, o sea, es un rollo “métemela hasta que notes mi alma pero no me beses”??? ¿Quién te crees que eres? ¿La Roberts en Pretty Woman?


8. Modelo Copperfield, dícese del que desaparece tan rápido como aparece. O sea, el típico que en cuanto que él acaba, con la última salpicadura ya está de pie y abrochándose el pantalón, que tú desde la cama te lo miras con cara de ¿te has dejado el gas abierto? ¿acabas de recordar que era el funeral de tu abuela? ¿te acabas de dar cuenta de que soy un tío, aunque antes ya llevaba barba, tenía pelo en el pecho y tenía voz y nombre masculinos? Si estornudas en ese momento te vas a perder el momento en que sale por la puerta. Sé un poco cabrón, no le avises si parece Cameron Díaz en la escena más famosa de "Algo pasa con Mary", le jodan.

9. Todo lo contrario al anterior, el que al rato ya estás pensando si poner a hervir agua para despegarlo del sofá. Que está muy bien cuando alguien te dice que quiere romper un poco el hielo hablando o tomándose algo al llegar a tu casa, pero de ahí a que se ponga cómodo en el sofá y parezcáis una pareja de cincuentones viendo el telediario… aquí se viene a follar, déjale claro que si tiene que quedarte un mal sabor de boca no quieres que sea el de haber perdido el tiempo cuando se levante y diga “uy, se me ha hecho tarde, mejor quedamos otro día”.

10. Ponte siempre en lo peor… me explico: si conocéis a ese tipejo en alguna página de contactos, chat, etc, y hay varias fotos suyas a ojear, no lo dudes, la que más se asemeje a la realidad será la que esté más feo. Si todas las fotos son en plan fotos de estudio o book de María de Mora, no os dejéis llevar por la lujuria panda de golfas descocadas!! Esos músculos marcados no estarán, esa cara tendrá granos y te pasarás el rato buscando ese paquetón que marcaba en las fotos.


Si alguien tiene algo que añadir que hable ahora, y lo ampliamos cuánto sea necesario, o calle para siempre, luego no me vengáis pidiendo referéndum para cambiar esta carta magna. Y si os saltáis cualquiera de los puntos luego no me vengáis llorando con el tanga rosa en los tobillos...



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